El jaguar fue uno de los animales con más significado religioso para muchas de las culturas mesoamericanas. Se le relacionó con la fuerza, la astucia, la valentía y con la noche, la oscuridad y el inframundo. Para los mayas fue “Balam”, uno de sus dioses protectores. Para los olmecas fue uno de los dioses que les dio el origen. Para los aztecas hubo dos categorías para los guerreros de élite, lo mejor de lo mejor: los Caballeros Jaguar y los Caballeros Águila. En México se pueden encontrar una enorme variedad de representaciones del Jaguar.