Teotihuacán está considerado como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Las piramides del Sol, de la Luna y de Quetzalcoatl; la Calzada de los Muertos, la Ciudadela y el Palacio de las Mariposas (Quetzalpapálotl) encuadran una zona arqueológica de belleza y complejidad extraordinarias. La pirámide del Sol se construyó a lo largo de 150 años (1 al 150 d.C.). Mide 60 m. de alto y 260 de lado. Presenta 4 cuerpos superpuestos y que en su parte superior tenía un adoratorio del que ya no quedan restos. Un hallazgo importante es una cueva que inicia en la parte frontal de la pirámide, se extiende 120 m. hacia su centro y termina en una especie de flor con cuatro pétalos. La presencia de canales para el transporte de agua en la cueva, la orientación de la pirámide hacia el poniente, el hallazgo de osamentas de infantes en las cuatro esquinas de la pirámide y la gran plataforma que la separa del resto de la ciudad, hace suponer que estuvo dedicada al dios del agua y de la lluvia: Tláloc.